Es un sistema intrincado de huesos, cartílagos, ligamentos y tendones que trabajan juntos para soportar todo el peso de tu cuerpo en cada paso que das.
¿Sabías que tus rodillas absorben hasta 7 veces tu peso corporal cuando bajas escaleras?
Para una persona de 70kg, sería como poner 500 kg de presión sobre su rodilla.
Imagina tu rodilla como el sistema de suspensión de un coche. Cuando es nueva, absorbe los impactos con suavidad y te mantiene estable. Pero con el tiempo, este sistema se desgasta y chirría.
Esto es lo que la mayoría de los médicos no te dirán sobre el dolor de rodilla:
Tus rodillas te mienten.
Cada vez que subes o bajas escaleras, tus rodillas sufren un duro golpe. Pero en lugar de enviar un SOS de inmediato, espera para lanzar el aviso.
Quizás pienses que hoy te saliste con la tuya . Sin dolor, no hay problema, ¿verdad?
Lamentablemente, no es así.
Esta noche, o peor aún, mañana por la mañana, lo sentirás. Ahí es cuando se revela el verdadero daño. La inflamación. La rigidez. El dolor punzante que te hace preguntarte qué hiciste mal.
Y es precisamente por eso que los problemas de rodilla son tan peligrosos. Porque para cuando sientes el dolor, el daño ya está hecho.
La rodilla es la articulación que más sufre de todo el cuerpo.
El 40% de los españoles de más de 45 años sufre artrosis o una dolencia similar en la rodilla, alcanzando el 80% en mayores de 65 años. Se espera que esta cifra aumente aún más en los próximos años. La prevalencia es mayor en mujeres que en hombres debido a cambios hormonales durante la menopausia.
¿Lo realmente preocupante? La mayor parte de la gente no se da cuenta del daño que está provocando en sus rodillas hasta que es demasiado tarde.